En los proyectos de obra nueva, cada decisión cuenta. Desde la planificación técnica hasta la estética final, elegir correctamente los materiales para cocinas y baños no solo garantiza durabilidad y eficiencia, también define el carácter de los espacios más exigentes de la vivienda. Este artículo traza una hoja de ruta para seleccionar superficies y acabados que resisten el uso intensivo sin renunciar a la sofisticación.
¿Por qué elegir bien los materiales desde el principio?
En una obra nueva, la elección de materiales no es solo una cuestión de diseño: es una inversión a largo plazo. Baños y cocinas son zonas expuestas a humedad, cambios térmicos, productos de limpieza agresivos y uso constante. Si los materiales seleccionados no están a la altura, las consecuencias son evidentes en pocos años: desgaste prematuro, juntas ennegrecidas, superficies deterioradas o mobiliario que pierde integridad estructural.
Por eso, el diseño de interiores para obra nueva exige una mirada técnica, informada y con visión de futuro. No se trata solo de elegir por estética, sino de entender el comportamiento de cada material ante las condiciones reales de uso. En Rocasa, este enfoque se traduce en una selección cuidada de superficies, revestimientos y acabados pensados para acompañar la vida útil de una vivienda contemporánea, con soluciones que combinan innovación, funcionalidad y belleza atemporal.
La clave está en alinear las exigencias técnicas del proyecto con una propuesta estética coherente. Y para ello, es fundamental trabajar con materiales cuyo comportamiento ha sido probado, y que ofrecen garantía tanto mecánicas como visuales.
Encimeras que resisten al paso del tiempo: cuarzo, porcelánico, granito
La encimera es una de las superficies más castigadas tanto en cocinas como en baños. Expuesta al agua, aceites, impactos, calor y productos químicos, su durabilidad depende directamente del material y del tratamiento aplicado.
Cuarzo
Su composición, una mezcla de resinas y materiales naturales compactados, lo convierte en un material extremadamente resistente a las manchas, arañazos y golpes.
Además, su porosidad casi nula impide la absorción de líquidos, lo que lo hace especialmente adecuado para cocinas de uso intensivo. Disponible en una amplia variedad de acabados, desde imitaciones de mármol hasta tonos sólidos, el cuarzo permite mantener una estética impecable durante años con un mantenimiento mínimo.
Porcelánico
Perfecto tanto para cocinas como para baños, el porcelánico destaca por su resistencia térmica y química. Tolera temperaturas extremas y es prácticamente inalterable ante productos de limpieza agresivos. Su acabado ultra compacto lo convierte en una opción ideal para superficies continuas, islas de cocina o revestimientos sin juntas visibles. En proyectos de obra nueva, es uno de los materiales más versátiles y sofisticados.
Granito
Clásico, robusto, atemporal. Su composición mineral lo convierte en uno de los materiales más duraderos del mercado. Cada pieza es única, lo que añade un componente visual irrepetible. Aunque requiere sellados periódicos para mantener su impermeabilidad, su resistencia mecánica es prácticamente insuperable. En baños, funciona bien como superficie de lavabo integrada o como bancada para espacios de doble uso.
Elegir correctamente el material de la encimera en obra nueva garantiza no solo rendimiento, sino también coherencia estética con el resto del espacio. La posibilidad de integrarlo con revestimientos, mobiliario y elementos decorativos permite diseñar soluciones de alto impacto visual y gran eficacia técnica.

Revestimientos duraderos: cerámica, gres porcelánico, microcemento
Los revestimientos verticales y pavimentos son otra decisión clave en una obra nueva. Más allá del aspecto visual, deben responder a exigencias técnicas que aseguren una larga vida útil sin deterioros prematuros.
Cerámica
Resistente, versátil y disponible en infinitos acabados. La cerámica tradicional ha evolucionado hacia soluciones de alto rendimiento, especialmente indicada para zonas húmedas. Su superficie vitrificada evita la absorción de agua y facilita la limpieza, lo que la convierte en un estándar en baños y cocinas. En paredes, permite jugar con patrones, texturas y colores para aportar identidad al espacio sin perder funcionalidad.
Gres porcelánico
El más resistente de los materiales cerámicos. Su baja porosidad, alta densidad y dureza lo hacen ideal para pavimentos de alto tránsito o zonas húmedas con exigencia técnica. Imitaciones de piedra natural, maderas nobles o superficies pulidas permiten una integración estética con el resto de la vivienda. Además, su comportamiento frente al deslizamiento lo convierte en una opción segura para baños familiares o cocinas abiertas.
Microcemento
Cada vez más utilizado en proyectos contemporáneos, el microcemento ofrece una superficie continua, sin juntas, ideal para crear sensación de amplitud y continuidad visual. Su resistencia a la humedad y su capacidad de adherirse sobre superficies existentes lo convierten en una solución funcional y estéticamente limpia. En obras nuevas, permite unificar suelos y paredes, aportando una estética sobria, técnica y altamente duradera.
En proyectos de diseño de interiores integrales, estos materiales permiten combinar innovación, sostenibilidad y estética, garantizando espacios atemporales y resistentes al desgaste cotidiano.

Mobiliario de baño y cocina: acabados, resistencia a la humedad y al uso
A diferencia de otras estancias, el mobiliario en cocinas y baños está sometido a condiciones adversas: condensación, vapor, cambios térmicos, y uso constante de productos de limpieza. Por eso, más allá del diseño exterior, es fundamental conocer cómo se comportan los acabados y estructuras con el paso del tiempo.
Laminados de alta presión
Ideales para puertas de cocina y frentes de baño. este tipo de acabado combina capas de papel impregnadas con resinas termoendurecidas que, una vez prensadas, resultan en una superficie extremadamente resistente a la abrasión, la humedad y los impactos. Su amplia variedad de acabados, desde texturas mate hasta imitaciones de madera o piedra, permite adaptarlo a diferentes estilos.
Lacas técnicas y antihuellas
Aplicadas sobre MDF o tableros hidrófugos, las lacas ofrecen una estética contemporánea sin renunciar a la resistencia. Los acabados antihuellas, especialmente en colores oscuros, han ganado protagonismo por su fácil mantenimiento y capacidad de conservar el aspecto original durante años. Son una apuesta habitual en los proyectos de cocinas personalizadas en Rocasa.
Madera tratada y acabados hidrófugo
Cuando se desea incorporar madera natural en baños y cocinas, es imprescindible contar con tratamientos que garanticen su comportamiento ante la humedad. Barnices bicomponentes o aceites endurecedores permiten mantener la calidez de la madera sin comprometer su estabilidad dimensional.
La elección del mobiliario debe contemplar no solo la estética, sino la forma en que los materiales responden a un uso exigente. En Rocasa, cada propuesta de diseño incluye una selección precisa de acabados que resisten el desgaste sin perder expresividad visual, ofreciendo soluciones adaptadas al estilo de vida de cada usuario.
Diseñar desde el principio con los materiales adecuados es invertir en calidad de vida. En Rocasa, entendemos la obra nueva como una oportunidad para construir espacios con identidad y longevidad. Por eso, trabajamos con una selección rigurosa de materiales, marcas líderes y soluciones técnicas que garantizan resultados impecables desde el primer día.
Descubre más sobre nuestros proyectos de diseño de interiores y materiales para cocinas y baños de obra nueva en Asturias o reserva tu cita aquí.